28 feb. 2012

Nos cuesta trabajo entender...

Hoy fue un día muy raro.
Como lo pueden ver, hasta la introducción es rara, poco ortodoxa, pero sincera.
Hoy fue un día muy raro, lleno de reflexiones, mezcla de sentimientos y nuevos bríos.
Les contaré:
Resulta que desperté muy exhausto, no se porque me sentía muy aletargado, como si hubiera tenido una semana pesada, lo cuál, se justifica con las desveladas que tuve Sábado y Domingo. (Pero eso es otro tema)
Lo primero que hice, fue recordad que tenía que limpiar los cajones inferiores de mi cama, y todas las cosas que tengo aventadas debajo de ella. (Muchas cosas que ya había olvidado)
Esas cosas que ya había olvidado, irónicamente, eran puros recuerdos, recuerdos de una etapa muy bonita de mi vida, una de las mejores y más felices de ellas, y como sabrán, yo soy muy nostálgico y me gusta recordad y sonreír mirando al pasado.
De esos recuerdos ahí guardados, lo único que yo recordaba, era que no los quería sacar de ahí nunca, pues se tratan de momentos que me costaron mucho trabajo extraer de mi cabeza y de mi corazón. Así que mi mente deducía, que al regresar a mirar esos objetos, podía detonar una inserción de recuerdos, ya borrados, en mi mente.

Lo que pasó fue muy curioso, mientras guardaba en una bolsa todos esos objetos, miraba con alegría y nostalgia esos pedazos de una vida ya olvidada, era como recordar las cosas bonitas que viví en esos días.
Pero pasó algo que yo no esperaba, lejos de sentirme triste, arrepentido o herido, empecé a comprender el porqué de mi rechazo a nunca sacar esos recuerdos ahí, poco a poco fui comprendiendo que no se trataba de miedo a recordar, o de miedo a borrar recuerdos, se trataba de darme cuenta de una cosa en especifico; lo difícil que son de aceptar los cambios....
Los cambios en nuestras vidas son necesarios en algunas ocasiones, pero otras tantas, se convierten en algo que no esperabas que sucediera, en un cambio que tú nunca deseaste.

Pero la cuestión es, saber diferenciar entre un cambio positivo, uno necesario y uno negativo.
El positivo es obviamente el mejor, el que trae con él, cosas mejores, una vida mejor.
El necesario es el inevitable, como la muerte, como la madurez, como el aprendizaje.
El malo, obviamente es el más peligroso, porque es traicionero, se sabe disfrazar y aparenta ser el bueno, es el que tú crees que fue el mejor, y poco a poco va mermando tu vida, hasta el punto de madurar y darte cuenta de que no debiste de cambiar.

Y me extendí en este tema de los cambios, porque como les mencionaba, yo estaba mirando objetos que me trajeron muchos recuerdos a mi mente, recuerdos de una etapa de mi vida, que cuando estaba en ella, nunca quería cambiar, me negaba y temía a que las cosas cambiaran, que fue lo que pasó después.



Poco a poco fui recordando las cosas tan bonitas que viví aquellos días, los momentos de felicidad que una sola persona te puede brindar, y me puse a pensar: ¿Por qué las personas cambiamos? es decir, porqué no podemos mantenernos firmes en lo que creemos, en lo que en su momento representa todo para nuestras vidas, ¿por qué?.
Y eso fue lo que me dio la respuesta a todo, tenía miedo no de recordar, sino aceptar el hecho de que las personas cambian, toman actitudes inesperadas, y todo lo que en un momento construyes, se puede desvanecer como si lo hubieras construido en el mediterráneo, que se va con el viento de levante.
El temor a aceptar de que las cosas cambian, de que todo no es lo que pensábamos que era, y que siempre van a existir cambios.
Yo hoy llené una bolsa con esos recuerdos, voy a crear un cambio, tirando todo eso a la basura y aprendiendo que, los cambios son cambios, el tiempo es tiempo, y qué nunca averiguaríamos de que tipo de cambios vivimos, si no existiese el tiempo, que es el que nos otorga el parámetro  y los conocimientos, para saber que tipo de cambios vivimos, sin embargo, todos debemos de aceptarlos desde el inicio, y no hasta que conocemos el resultado, como fue mi caso.

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