22 abr. 2013

Más vale pensar las cosas 2 veces.


Mas vale pensar 2 veces las cosas, pero no tomarse mucho tiempo para reflexionarlas.

Yo siempre he sido de la idea de pensar todo con calma, tomarse las cosas con calma y reflexionar todas las opciones posibles para tomar una buena decisión, sin embargo, aveces pierdo mucho tiempo pensando, lo cual se traduce en:

Más tiempo pensando = Menos tiempo para hacer las cosas.
Menos tiempo para hacer las cosas = Las cosas se salen de control
Las cosas se salen de control = Un resultado no planeado

Entonces, lo lógico sería; Piensa menos, actúa más, pero, tendríamos lo siguiente.

Menos tiempo pensando las cosas = Menos posibilidades de reflexión
Menos posibilidades de reflexión = Mas sucesos inesperados ocurren
Más sucesos inesperados ocurren = Tener que improvisar más
Mucha improvisación = Un descontrol total.

Y seguramente la idea ahora es
¿Entonces cuál es la formula?

Ciertamente, una formula como tal no existe, pues la situación siempre cambia, encontraremos situaciones que nos otorgaran muy poco tiempo para pensar, poco tiempo para actuar. Encontraremos situaciones que nos darán poco tiempo para pensar, mucho para actuar. Y encontraremos la viceversa a estos casos.

Dadas las circunstancias  tendremos que aprender a pensar más rápido, ese es el verdadero secreto, mientras más rápido pienses, más tiempo tendrás para actuar y llevar acabo lo pensado.

¿Pero qué pasa si cuando pienso rápido no tomo buenas decisiones?

Bueno, ese es un problema que a muchos nos pasa, si no es que a todo el mundo.

Primero, hay que identificar la causa del problema, debemos de aprender a dejar que el tiempo sea un factor limitante a la hora de tomar decisiones.

Una de las causas más comunes es la presión, la gente no suele estar acostumbrada a pensar bajo presión.
La costumbre a pensar lento, obviamente hemos acostumbrado a nuestro cerebro a pensar de una manera que represente bastante comodidad, es por eso que a la hora de pensar bajo presión, nuestro cerebro no sabe como reaccionar, esto se resume en mala costumbre.
La falta de conocimiento, mientras menos conozcamos acerca de la situación, más difícil será poder tomar una decisión acertada y más si se trata de pensar rápido  así que mientras más conocimiento general tenemos, más posibilidades de éxito vamos a tener.
El estrés, este llega como una consecuencia inevitable por todas las causas anteriores, y obviamente es el reflejo de todo en uno.

Estás son sólo unas cuantas de las causas comunes, pero existen más, muchas más, pero la mayoría son sólo un reflejo de éstas mencionadas.

Y sí, tienen una solución.
Debemos de acostumbrarnos a trabajar más bajo presión, mientras más seguido nos encontremos bajo presión y tengamos éxito  más rápido nuestra mente se va a acostumbrar, nada más que no se nos olvide que para ganar hay que perder, y si desesperamos muy rápidamente y desertamos trabajar bajo presión, de nada servirá.
Hay que cultivarnos más, para evitar esa falta de conocimiento, esto lo lograremos analizando el entorno en el que vivimos, por ejemplo, yo trabajo en un ambiente de oficina, en el cuál, un tema común de conversación, son las noticias del medio financiero día con día, si yo me pongo a estudiar un día antes los acontecimientos financieros importantes del día y de la semana, seguramente al día de hoy, voy a tener una buena gama de respuestas y de conocimiento de acuerdo al tema que más se trata en mi oficina, pero sin embargo, me puse a ver los resultados del fútbol, seguramente, si me topo con una situación que requiera saber los acontecimientos financieros, voy a estar en un lío y voy a tener que improvisar bastante, y como no tengo idea de lo que estoy haciendo, seguramente no tendré éxito en esa situación, lo cuál se tornara en un entorno bastante estresante. Y pensar que todo se pudo haber evitado, si hubiera estado prevenido.

Un poco tergiversado el tema, pero al final, todo se resume en:

Piensa dos veces, pero piénsalo rápido y acertadamente.

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